El PAIME marca el horizonte a otros países y profesiones en la protección de salud de sus profesionales

El Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) se ha convertido en un modelo a seguir para países latinoamericanos y otros colectivos que tienen un alto nivel de responsabilidad ante los ciudadanos como la de piloto, según se puso de manifiesto en la mesa de debate “PAIME en España”, en el marco del VII Congreso/I Encuentro Latinoamericano celebrado recientemente en Palma de Mallorca


Palma de Mallorca 14/05/2017 medicosypacientes.com/S.P.

La situación ha cambiado considerablemente desde el año 2003 cuando se celebró el Primer Congreso PAIME en Córdoba, momento en el que si bien no se podía prever el horizonte, ya se tenían claros los beneficios que iba a reportar al médico que precisara de ayuda, como así ha ocurrido con los 4.294 casos atendidos a lo largo de los 19 años de su existencia, y que demuestra que, casi en el 90 % de los casos. una intervención a tiempo puede facilitar que el médico afectado por estas patologías pueda recuperarse y reintegrarse en su vida laboral.
 
En ese contexto, el VII Congreso Paime y primer latinoamericano ha constituido un claro ejemplo de cómo el Programa tiende a expandirse no solo a nivel geográfico sino también a otras profesiones como la de los pilotos que ya tienen en marcha un proyecto con estas características, inspirado en el de los médicos.
 
Para dar muestra de ello se congregaron en torno a una mesa de debate el presidente de la OMC y coordinador nacional del PAIME, Dr. Serafín Romero; las representantes del Programa PAIME del Colegio de Médicos de Costa Rica, Dras. Giselle Amador y Patricia Redondo; y los Dres. Juan J. Dapueto y Néstor Campos, representantes del Programa de Bienestar Médico (BIENPRO), del Colegio Médico del Uruguay; y el tesorero del  Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC), Claudio Martínez, y moderada por Joan Calafat Coll, responsable de "Salut i Força".
 
En su turno de palabra, el presidente de la OMC realizó un balance de lo que ha supuesto en estos años el PAIME, acogido por la Fundación para la Protección Social (FPSOMC), y repasó los últimos datos que se disponen sobre el mismo, presentados recientemente ante los medios de comunicación en la sede de la corporación (www.medicosypacientes.com/articulo/el-programa-de-atencion-integral-al-m...). Como señaló, al respecto, “los datos que nos ofrece en estos momentos el PAIME son verdaderamente relevantes y son motivo para ponerlos en conocimiento de entidades científicas así como de las Administraciones sanitarias”.
 
El Dr. Romero hizo hincapié en el incremento de los trastornos de ánimo y adaptativos como principales indicadores dentro del diagnóstico clínico que determinan el ingreso de en el programa Paime. 
 
Se refirió, además, a los casos difíciles como un ejemplo de que la atención al médico enfermo debe generar interés para las Administraciones sanitarias, ya que, según señaló, “el programa está atendiendo a un porcentaje importante de estos casos que representan un riesgo para la praxis médica y también foco de conflictos en el entorno laboral”. De ahí la cuestión que planteó de “qué sucedería si no existiera el Programa PAIME para atender este tipo de casos”, 
 
El presidente de la OMC destacó, asimismo, la importancia de la relación con los servicios de riesgos laborales de las CC.AA. para establecer un circuito que permita ofrecer la máxima colaboración y ayuda al médico que lo necesita.
 
Reconoció que a pesar de todo lo recorrido por el Programa PAIME "estamos convencidos de que tenemos capacidad de mejora”.  De ahí que el reto fundamental, en estos momentos, pasa por “la formación y con la investigación teniendo como referente la Fundación Galatea”. “Necesitamos formar a las juntas directivas, a los técnicos y a los médicos”, indicó. Es preciso, la necesidad de un plan integral “que nos permita formar e informar ante los cambios que puedan producirse tanto en las juntas directivas de los Colegios de médicos como en las Administraciones sanitarias”. En este sentido apeló a la colaboración de los Consejos Autonómicos y de los Colegios de Médicos provinciales.
 
No quiso pasar por alto el problema de la financiación, para quien “sigue siendo uno de nuestros obstáculos en torno al cual tenemos un debate importante”, mostrándose convencido de que este programa “es financiable y con la colaboración de las comunidades autónomas, mucho más”. En este sentido, abogo por la búsqueda de una financiación estable.
 
Finalmente, aludió a la necesidad de abordar todos los temas con las Consejerías de Sanidad y con sus correspondientes consejeros. “No puede haber comunidades donde no exista complicidad. El trabajo consiste, principalmente, en poder ocuparnos de los casos difíciles a través de un Plan Integral de Acogida”, concluyó.
 
“A imagen y semejanza del modelo español”
 
A continuación se dio paso a la exposición de las primeras experiencias latinoamericanas en la atención al médico enfermo, de la mano de países como Costa Rica y Uruguay.
 
Como representantes del primer país participaron las Dras. Giselle Amador Muñoz y Patricia Redondo, que expusieron su Programa de Atención al Médico impulsado por el Colegio de Médicos, al que pertenecen 13.030 profesionales, de los cuales un 54 por ciento (7.036) trabajan para la Caja Costarricense de Seguro Social.
 
La Comisión del Paime de Costa Rica fue creada en mayo de 2015 por encargo del Tribunal de Ética Médica, ante la preocupación por el incremento de casos de médicos con problemas por consumo de drogas”, aseguró por su parte la Dra. Redondo.
 
El programa arrancó ese mismo año, con la colaboración de la Organización Médica Colegial Se pretendió con ello “desarrollar e implementar un sistema de prevención e intervención dirigido a los médicos afiliados al Colegio de Costa Rica, con el fin de prevenir el consumo problemático de sustancias psicoactivas y coadyuvar a su  tratamiento y reinserción laboral”.
 
También hicieron alusión a otro programa: “Mi salud depende de mí”: con el objetivo de sensibilizar a los estudiantes de medicina de las Universidades públicas y privadas del país, y a los médicos residentes de las diferentes especialidades sobre la importancia del autocuidado de su salud mediante talleres y otras actividades a realizar por el PAIME.
 
Por su parte, el representante de Uruguay Dr. Juan J. Dapueto, en nombre del Dr. Néstor Campos, presidente del Colegio de Médicos de dicho país, expuso el Programa de Bienestar Profesional (BIENPRO) de la entidad colegial creada en 2009.
 
Como explicó el Dr. Dapueto, “BIENPRO se sustenta en experiencias internacionales extraidas de colegios médicos, basadas en ofrecer un ámbito de apoyo para el médico y su familia; asegurar la confidencialidad y el respeto; ser referencia para las instituciones y autoridades de salud; y contar con recursos legales para tomar medidas de protección para el médico y para terceros”.
 
El Proyecto BIENPRO, que lleva funcionando desde hace ocho meses, gracias a la colaboración de la OMC, y su presidente, Dr. Serafín Romero, tiene cuatro bases fundamentales: técnico-asistencial, infraestructura y logística, legal, y de presupuesto.
 
El representante uruguayo no pasó por alto los inconvenientes a los que ha de enfrentarse dicho Programa. "La ley de creación del Colegio le encomienda velar por el bienestar de los médicos colegiados pero no lo habilita a prestar servicios de salud". 
 
Aludió a otros obstáculos como la financiación del Programa, y las dudas existentes entre varios actores involucrados en el proyecto respecto a la necesidad de implementar un sistema de atención en salud mental propio para los médicos. 
 
Mostró su preocupación por que las instituciones asistenciales y las organizaciones gremiales "se desentienden ante los problemas de salud mental de los médicos. No existe aún una cultura de transparencia, responsabilidad y de dar cuenta de los problemas", a su juicio.
 
Finalmente, y en cuanto a los pasos futuros, explicó que se han establecido contactos con responsables de instituciones médicas para evaluar los procedimientos y estudiar opciones de colaboración.  Asimismo, según indicó, "se continúa trabajando para resolver los aspectos legales. Se está en conversaciones con los seguros civiles y asistenciales para la posible asignación de recursos al programa, y se trabaja conjuntamente con la Facultad de Medicina sobre temas de bienestar del médico.
 
Los pilotos dan un paso al frente
 
El representante del COPAC, Claudio Martínez, explicó, por su parte, cómo la profesión de piloto está directamente vinculada a la seguridad de las personas, por lo que "requiere una gran responsabilidad y requisitos y competencias muy exigentes", según señaló. Entre ellas, citó la de gozar de una salud física y mental aceptable, para lo cual están establecidos controles médicos no solo para obtener la licencia, sino de forma periódica también durante toda la carrera profesional, además de ser exigibles hábitos de vida saludables.
 
Sin embargo, según afirmó, el contexto actual laboral en el que se mueve el piloto dominado por la competitividad, el interés económico, inestabilidad laboral, etc. provocan trastornos de ansiedad, depresión, pero también conductas adictivas y, en consecuencia, riesgo de mala praxis hasta llegar a casos extremos como el del avión siniestrado de Germanwings, "el caso más grave ocurrido en el ámbito de la aviación civil", como señaló.
 
A raíz de dicho caso, la comisión de investigación francesa del incidente, según informó Martínez, emitió unas recomendaciones, entre las que destacó: promoción de los programas de apoyo de pilotos; se pide a EASA que “se asegure de que los operadores europeos promueven la implementación de grupos de apoyo entre iguales, con objeto de ofrecer una plataforma para los pilotos, sus familias y compañeros, donde comunicar y comentar aspectos de salud personal y mental, con la seguridad de que se salvaguardará la confidencialidad de la información en un entorno laboral de cultura justa y de que se apoyará y orientará a los pilotos con el objetivo de prestarles ayuda, garantizar la seguridad de vuelo y hacer que retomen sus actividades de vuelo, cuando sea posible”.
 
En ese contexto, el COPAC está estudiando la creación de un Programa de Ayuda similar al PAIME (PAIPE), que reúna una serie de características, tales como: alternativa para que el piloto afectado no “esconda” el problema; confidencialidad; tratamiento especializado; que esté orientado a la reinserción laboral; y que ofrezca una garantía de protección de los usuarios del transporte aéreo; además de servir como instrumento de control de la buena praxis.
 
Sin embargo, según apuntó el tesorero de esta corporación, exsten una serie de obstáculos a la hora de su implantación como es la falta de colaboración de las Administraciones. Por otra parte, al no ser obligatoria la colegiación para este colectivo, el acceso al programa sería totalmente voluntario al carecer de la fuerza que tienen, en ese sentido, los Colegios de Médicos. No obstante, apuntó, que un 76% de los colegiados considera necesaria la implantación de este tipo de programas de carácter específico e independiente de ayuda a los pilotos que puedan padecer algún problema de carácter psicopatológico.

Pie de foto1: De izda. a dcha.: Joan Calafat Coll, Claudio Martínez, Giselle Amador, Serafín Romero, Patricia Redondo y Juan J. Dapueto.